III.5 ANTES DE DRÁCULA: VAMPIROS EN LA INTIMIDAD

Tolstoi y Nodier
La familia del Vourdalak


Situada en 1759, La familia del Vourdalak, es un texto excepcional del conde Alexei Constantinovich Tolstoi (1817- 1873), al que no debe confundirse con Leo Tolstoi, autor de La guerra y la paz, de quien era pariente lejano. Diplomático, dramaturgo, novelista y poeta ruso, A. C. Tolstoi escribió, entre otros, los dramas La muerte de Iván el terrible, El zar Fedor Ivanovich y El zar Boris.

La familia del Vourdalak la escribió Tolstoi originalmente en francés y es, una de sus escasas obras fantásticas. Para su concepción utiliza el mismo recurso que Sheridan Le Fanu en Carmilla, donde se atribuyen al Doctor Hesselius las notas que fundamentan la narración. En el caso de La familia del Vourdalak, los hechos están narrados en primera persona, aunque adjudicados  a las memorias de "un desconocido". En ninguna de las dos obras este hecho demerita el interés de los acontecimientos.

Otro de sus antecesores es, ciertamente, Charles Nodier, quien seguramente le inspiró el tema del presente trabajo con un texto de curiosa factura: El vampiro bondadoso, que se comenta en el siguiente capítulo.

Tolstoi, en particular, demuestra un detallado conocimiento de las leyendas y el folklore rusos alrededor de los vampiros; y apoya su dicho en muchas de las experiencias narradas por Dom Calmet, tan de moda en la época en que se ubica la historia. Todo ello da lugar a una verosimilitud redonda para La familia del Vourdalak.

Tanto la época como el escenario donde el marqués de Urfé atraviesa para su embajada en Moravia, la Servia asolada por los turcos, se muestran como lugares deslumbrantes para el protagonista de la aventura, tan cortesano como enamoradizo, quien no tarda en acostumbrarse a la familia del viejo Gorcha. Éste, deseoso de matar al enemigo que amenzaba su existencia, se ha despedido de su familia a fin de evitar la amenaza que pende sobre ellos.

La presencia de la hermosa Sdenka colma el relato del Marqués, quien se entera que el mismo día de su llegada es esperado de nuevo el viejo Gorcha, que reaparece como un héroe, aunque convertido en reviniente. Ella, Sdenka, será para el  relato una moneda de dos caras. La representación de lo sublime, y el ángel caído; que aún en su condición más terrible es capaz de revelar, por la fuerza del amor, los secretos de su condición y la posible salvaguarda para el inaccesible amado.  Sdenka agrega a su condición de bella aldeana una proporción análoga a la de la Condesa Aurelia, que Hoffmann nos presentara en su relato Vampirismo.

El que D' Urfé, el protagonista de Tolstoi, evite la sorpresa en su relato para vivir en carne propia y compartir con la familia del vampiro la angustia y el horror de ser condenados a tan mísera condición por el lastre mismo de los afectos familiares  contra los que deben luchar, hacen de esta obra un texto excepcional con todo y su doloroso desenlace.

Para el lector siempre será inolvidable el clímax de la historia, una cabalgata en medio del horror y de la noche, tan alucinante como las escenas de Lenore, el poema de Bürger, donde un Urfé acosado por vampiros de todas edades y proporciones se aleja del sitio donde conoció el más puro amor de su existencia.
 

 



Revisión más reciente: martes 9 de junio de 1998